Me entiendes menos que nadie,
y yo busco meterme en tu cabeza,
vivir ahí para entender las cosas que no me explicaste,
vivir ahí para saber que es lo que necesitas.
Desearía moverme entre tus pensamientos,
nadar entre tus sentimientos,
ver a través de tus ojos y oír tus oraciones,
pero no puedo entrar ni cruzar tus límites.
Solo puedo verte a los ojos en medio de la oscuridad,
te siento ir y venir, y estoy perdido,
perdido entre milagros y sueños cumplidos,
perdido como un adicto más del amor.
Y la ciencia me abandona,
los libros se corrompen,
los límites se confunden,
el corazón se detiene y dispara por momentos.
Soy tuyo pero tú no eres mía,
solo ando perdido en tu espacio y en tu tiempo,
desorientado por tu lógica y deslumbrado por tu magia,
así que me rindo y me dejo caer …
hasta el cielo.